Endpoints
Portátiles y equipos de escritorio, incluidos los que trabajan fuera de la oficina y rara vez se conectan a la red interna.
Un respaldo solo vale por la restauración que permite el día malo. Operamos Druva como servicio gestionado para que sus datos críticos —endpoints, servidores, SaaS y cargas en la nube— tengan copias continuas fuera de su perímetro, aisladas del alcance de un ataque o de un error humano.
No entregamos una consola y nos retiramos. Nosotros configuramos las políticas, vigilamos que cada respaldo se complete, probamos las restauraciones antes de que las necesite y estamos del otro lado cuando hay que recuperar. Usted recibe el resultado —datos que vuelven— no otra herramienta que administrar.
Es que Lynxsource configure, vigile y pruebe por usted las copias de sus datos en Druva, y le acompañe en la restauración cuando haga falta, en lugar de entregarle una consola para que la administre su equipo.
Los datos no se pierden de una sola manera. Un ransomware los cifra, un disco falla, alguien borra la carpeta equivocada, un empleado se va y con él se va su buzón. Los cuatro casos terminan igual: alguien pregunta si hay copia, y la respuesta llega tarde.
Un servicio gestionado cambia lo que se contrata. En vez de la herramienta, contrata a quien define qué se respalda y cada cuánto, revisa que la copia de anoche se haya completado de verdad, comprueba que la restauración funciona antes de que la necesite, y hace la recuperación con usted. La licencia sigue siendo suya; lo que cambia es quién responde.
Endpoints y servidores, los datos que viven en SaaS —Microsoft 365 y Google Workspace—, las cargas en la nube, y la retención que exige el cumplimiento.
No son cinco respaldos sueltos sino una misma política aplicada donde estén los datos. Un archivo que empieza en un portátil, pasa por una carpeta compartida de Microsoft 365 y termina en una carga en la nube tiene que estar cubierto en los tres sitios; si falta uno, la copia existe pero el dato no vuelve entero.
Portátiles y equipos de escritorio, incluidos los que trabajan fuera de la oficina y rara vez se conectan a la red interna.
Sistemas y cargas de trabajo del centro de datos, con las políticas de frecuencia y retención que corresponda a cada uno.
Microsoft 365 y Google Workspace: correo, archivos y sitios. El proveedor garantiza el servicio, no su respaldo.
Lo que corre en infraestructura de nube, con copias aisladas del entorno que protegen.
Plazos de conservación por tipo de dato y evidencia de que la copia existe cuando alguien la audita.
El respaldo es una pieza de una estrategia de datos más amplia.
Porque el respaldo falla en silencio: nadie se entera hasta el día que hace falta, y ese día no es momento de aprender a restaurar.
Una copia que no se completó no avisa. El trabajo nocturno se cae, la política deja fuera una carpeta nueva, un equipo lleva tres meses sin conectarse — y todo eso convive perfectamente con una consola en verde. La avería no aparece al fallar, aparece al restaurar.
Y restaurar bajo presión es otra habilidad. El día del incidente hay que decidir qué se recupera primero, desde qué punto en el tiempo, y a dónde, mientras el negocio está parado y alguien pregunta cada diez minutos. Como servicio gestionado ese trabajo ya está hecho antes: la verificación es diaria y la restauración está probada, así que el día malo se ejecuta un procedimiento en vez de improvisar uno.
Con copias continuas que no exigen ventanas de corte, verificación de que cada respaldo se completó, restauraciones probadas por adelantado y acompañamiento el día que hay que recuperar.
El respaldo corre de forma continua y sin detener el trabajo de nadie: no hay una ventana nocturna que cumplir ni un equipo que apagar. Nosotros definimos qué entra, con qué frecuencia y cuánto se conserva, y ajustamos esas políticas cuando su operación cambia — un servidor nuevo, un área que estrena una carpeta, una obligación de retención distinta.
Sobre eso va la verificación. Revisamos que las copias se hayan completado y probamos restauraciones sin esperar al incidente, que es la única forma de saber cuánto tarda de verdad una recuperación en su entorno. Y cuando toca recuperar, no le mandamos un manual: la hacemos con usted, decidiendo qué vuelve primero y desde qué punto.
Con equipo propio en Ecuador, Colombia y Bolivia, y también en Estados Unidos y Canadá.
Equipo propio quiere decir que los analistas, la automatización y el centro de operaciones son de Lynxsource. En un modelo de reventa su proveedor abre un ticket con otro proveedor y le traslada la respuesta cuando llega; aquí quien contesta es quien decide.
El servicio es el mismo en los cinco países, con el mismo SOC detrás y las mismas cifras de clasificación y respuesta. Lo que cambia es a quién tiene usted cerca, no la calidad de la vigilancia.
Sí, cuando las copias están aisladas y no se pueden alterar: un atacante que cifra sus sistemas no alcanza un respaldo fuera de su perímetro y protegido contra modificación. Es la diferencia entre pagar y restaurar.
Depende del volumen y de qué se recupera primero. Por eso probamos restauraciones antes del incidente: para darle tiempos medidos en su entorno, no una promesa.
Sí. El proveedor garantiza que el servicio esté disponible, no que sus datos vuelvan tras un borrado o un cifrado; eso es un respaldo aparte, y es el que operamos.
La región donde residen las copias se elige al configurar el servicio y queda documentada. Si su operación exige una región concreta, se define desde el inicio.
Sus datos se conservan según la política de retención acordada, así que su buzón y sus archivos siguen recuperables después de cerrar la cuenta.
No. Operamos la protección —políticas, verificación y restauración—, no leemos el contenido de lo que se respalda.
Revisamos qué se respalda hoy, qué quedó fuera sin que nadie lo notara y cuánto tardaría de verdad una restauración. Sin costo y sin compromiso.
Respondemos en menos de un día hábil. Ecuador, Colombia, Bolivia, Estados Unidos y Canadá.