Telefonía empresarial
Las extensiones, los números y los flujos internos de la empresa, funcionando y documentados.
Cuando su telefonía es crítica, cambiarla no puede significar apagarla. Operamos Avaya —telefonía empresarial y contact center— para sostener lo que ya funciona y hacerlo evolucionar sin cortar el servicio, sea en sus instalaciones o hacia la nube.
No hacemos borrón y cuenta nueva. Mantenemos su operación en marcha, la integramos con el resto de sus comunicaciones y la llevamos hacia donde su negocio necesita, a su ritmo. Usted recibe continuidad, con un solo responsable.
Es que Lynxsource sostenga, integre y haga evolucionar por usted su telefonía y su contact center Avaya, sin interrumpir el servicio, en lugar de dejarle la plataforma para que la administre su equipo.
Una central telefónica que lleva años funcionando es de las cosas que menos ruido hacen y más se echan de menos. Nadie la mira mientras entra cada llamada; el problema aparece cuando hay que tocarla —añadir una sede, cambiar un flujo de atención, conectar con una plataforma nueva— y quien la montó ya no está.
Un servicio gestionado se hace cargo de esa parte. Mantenemos la operación en marcha, documentamos lo que hay, resolvemos los cambios del día a día y planificamos la evolución. La plataforma sigue siendo suya y su inversión también; lo que cambia es que hay alguien que responde por que siga sonando el teléfono.
La telefonía empresarial, el contact center, la integración con el resto de sus comunicaciones y la evolución de la plataforma, con soporte propio detrás.
No son cuatro servicios sueltos sino una misma operación con dos caras: la que sostiene lo que ya está y la que lo lleva a donde tiene que ir. Sostener sin evolucionar deja una plataforma que envejece; evolucionar sin sostener corta el servicio a mitad del camino. Lo que se contrata es que ninguna de las dos pase.
Las extensiones, los números y los flujos internos de la empresa, funcionando y documentados.
La atención al cliente sobre la misma plataforma: colas, enrutamiento y los cambios que pide la operación.
La convivencia con el resto de sus comunicaciones, para que la telefonía no quede en una isla aparte.
El camino hacia donde el negocio necesita —incluida la nube— por fases y sin apagar lo que funciona.
Porque el conocimiento de una plataforma de telefonía suele estar en una o dos personas, y cuando ese conocimiento se va, lo que queda es un sistema crítico que nadie se atreve a tocar.
La telefonía tiene una particularidad incómoda: funciona tan bien y durante tanto tiempo que deja de tener dueño. Los cambios se espacian, la documentación envejece, quien la configuró cambió de trabajo, y llega el día en que hay que abrir una sede y nadie sabe con seguridad qué se rompe si se toca.
Como servicio gestionado ese conocimiento deja de depender de una persona. Nosotros lo levantamos, lo documentamos y lo mantenemos, y respondemos por los cambios y por la continuidad bajo un acuerdo de servicio. Su equipo deja de ser el único que sabe, que es exactamente el riesgo que no conviene correr con un sistema crítico.
Sosteniendo el servicio en marcha, integrándolo con el resto de sus comunicaciones y migrando por fases, sin cortar, hacia donde su negocio necesita.
Lo primero es sostener. Levantamos qué hay, lo documentamos y nos hacemos cargo de la operación diaria: altas y bajas, cambios de flujo, incidencias. Esa base es la que permite lo demás, porque no se puede planificar una evolución sobre una plataforma que nadie ha terminado de entender.
La evolución va después y va por fases. Se decide qué conviene mover, en qué orden y con qué convivencia —a menudo híbrida, con parte en sus instalaciones y parte en la nube—, y cada fase se hace sin cortar el servicio. Cuando algo falla responde nuestro equipo, con gente propia, no una cola genérica.
Con equipo propio en Ecuador, Colombia y Bolivia, y también en Estados Unidos y Canadá.
Equipo propio quiere decir que los analistas, la automatización y el centro de operaciones son de Lynxsource. En un modelo de reventa su proveedor abre un ticket con otro proveedor y le traslada la respuesta cuando llega; aquí quien contesta es quien decide.
El servicio es el mismo en los cinco países, con el mismo SOC detrás y las mismas cifras de clasificación y respuesta. Lo que cambia es a quién tiene usted cerca, no la calidad de la vigilancia.
No. Se migra por fases y al ritmo que su operación aguante; lo que no se ha movido sigue funcionando mientras tanto. Un corte total no es una migración, es una parada.
Sí, y suele ser lo sensato: parte en sus instalaciones y parte en la nube conviviendo durante el tiempo que haga falta, moviendo primero lo que menos riesgo tiene.
Sí. La telefonía no tiene por qué quedar en una isla: se conecta con las plataformas de colaboración que ya usa su gente, para que llamar y reunirse no sean dos mundos separados.
Sí. El punto de partida es lo que ya tiene funcionando, no su reemplazo. Se sustituye lo que de verdad conviene sustituir, cuando conviene, y no antes.
Nuestro equipo, con gente propia en cinco países: altas y bajas, cambios de flujo e incidencias. No hay un tercero al que trasladar el ticket.
Con fases acotadas, convivencia entre lo viejo y lo nuevo mientras dure, y un camino de vuelta previsto para cada fase. Nada se apaga hasta que su reemplazo está funcionando.
Cambian cosas que se notan en la operación: el servicio no se cae, la evolución ocurre sin sobresaltos, y hay a quién llamar cuando algo pasa.
Lo que funciona sigue funcionando.
Hacia la nube sin cortar.
Operación, integración y soporte, de Lynxsource.
Revisamos qué tiene funcionando hoy, qué depende de una sola persona y hacia dónde conviene evolucionar. Sin costo y sin compromiso.
Respondemos en menos de un día hábil. Ecuador, Colombia, Bolivia, Estados Unidos y Canadá.